Dónde alojarse en Florencia: guía de zonas y consejos

Dónde alojarse en Florencia: guía de zonas y consejos

Florencia es una ciudad compacta y fácil de recorrer, pero a la hora de buscar alojamiento es importante elegir bien la zona, sobre todo si quieres moverte a pie, evitar agobios o no pasarte de presupuesto.

En esta guía te contamos dónde alojarse en Florencia según tu tipo de viaje, con un repaso por las zonas más recomendadas, sus ventajas y algunos consejos prácticos para que encuentres el barrio que mejor encaje contigo.

Centro Histórico

Si es tu primera vez en Florencia y quieres tenerlo todo a mano, el centro histórico es la mejor opción. Aquí se encuentran la Catedral de Santa Maria del Fiore (el Duomo), la Piazza della Signoria, el Palazzo Vecchio, el Campanile de Giotto y otros lugares emblemáticos.

Es la zona más céntrica y turística, así que también la más cara. Hay muchos hoteles pequeños, alojamientos boutique y apartamentos en edificios antiguos con vistas espectaculares. Eso sí, conviene reservar con antelación, sobre todo si vas en temporada alta.

Santa Maria Novella

Justo al lado de la estación principal de trenes está el barrio de Santa Maria Novella, que también es bastante céntrico pero con precios algo más bajos que el centro histórico. Desde aquí puedes ir andando a casi todos los puntos turísticos, y además está muy bien conectado si llegas en tren o tienes pensado moverte por la Toscana.

La zona tiene de todo: restaurantes, supermercados, hoteles, cafeterías… y también algunos alojamientos modernos o recién reformados. No es el barrio con más encanto de Florencia, pero es una de las mejores opciones si buscas comodidad y buena relación calidad-precio.

San Lorenzo

Esta zona está muy cerca del centro, pero con un ambiente más local y animado. Aquí se encuentra el Mercado Central, perfecto para comer bien y barato, y muchas tiendas, bares y restaurantes. También está la Basílica de San Lorenzo, uno de los templos más importantes de la ciudad.

Es una zona con mucho movimiento durante el día y muy buena ubicación, a un paso de todo pero sin los precios del corazón turístico. Hay una buena mezcla de turistas y locales.

Santa Croce

Este barrio tiene un aire un poco más bohemio y tranquilo. Aquí se encuentra la Basílica de Santa Croce, donde están enterrados personajes como Miguel Ángel o Galileo, y muchas callecitas con cafeterías, bares de vinos y tiendas de artesanía.

Es una de las zonas más auténticas de Florencia, ideal si quieres empaparte de ambiente local sin renunciar a estar cerca del centro. Se puede ir caminando fácilmente a todas partes, pero sin el bullicio del Duomo.

Oltrarno

Si cruzas el río Arno por el Ponte Vecchio, entras en el barrio del Oltrarno, una zona que ha ido ganando popularidad en los últimos años. Aquí está el Palazzo Pitti, los Jardines de Boboli, y un montón de pequeños talleres, bares y restaurantes con ambiente local.

Es el barrio más alternativo y con más personalidad de Florencia, perfecto para quienes ya conocen el centro o quieren algo diferente. Además, los precios suelen ser un poco más bajos que en otras zonas céntricas.

Campo di Marte

Si prefieres una zona más residencial, tranquila y alejada del turismo, Campo di Marte es una buena opción. Está un poco más alejado del centro (unos 20-25 minutos andando), pero bien conectado por transporte público.

Aquí hay menos oferta turística, pero también más tranquilidad. Es ideal para estancias largas o si buscas alojamiento más económico y sin tanto ajetreo.

San Niccolò

Una pequeña joya escondida en el lado del Oltrarno. San Niccolò es un barrio muy encantador, con un ambiente relajado y vistas preciosas al río. Es menos turístico, pero muy cerca del centro si cruzas el Ponte alle Grazie o el Ponte Vecchio.

Tiene una mezcla de restaurantes con encanto, galerías y pequeñas plazas donde sentarse a tomar algo. Perfecto si te apetece algo más local, pero sin estar lejos de nada.

Nuestro alojamiento

Nosotros nos alojamos en el Hotel Aline durante 4 días y 3 noches, y pagamos un total de 169,50 €, de los cuales 21 € correspondían a la tasa turística, que, como en casi todos los alojamientos de Florencia, se paga aparte y en efectivo al llegar.

El Hotel Aline está en una zona tranquila del centro, a solo 300 metros de la Galería de la Academia (sí, donde está el David de Miguel Ángel) y a unos 10 minutos andando del Duomo. También está cerca de la estación de Santa Maria Novella, así que su ubicación nos pareció muy cómoda para movernos a pie por toda la ciudad.

Nuestra habitación era doble, con ducha privada dentro y baño compartido en el exterior. Todo estaba muy limpio, bien cuidado y aunque el alojamiento es sencillo, cumplía perfectamente. El hotel ocupa una planta alta de un edificio, donde tienen varias habitaciones, algunos baños compartidos y una pequeña salita de recepción.

Nuestra habitación

Consejos para buscar alojamiento en Roma

Florencia es preciosa pero muy turística, y eso se nota en los precios del alojamiento, sobre todo si viajas en temporada alta. Reservar con antelación es clave para conseguir buenos sitios sin pagar un dineral.

    • Si buscas buen precio, lo mejor es alejarte un poco del Duomo: zonas como Santa Maria Novella, San Lorenzo o incluso el Oltrarno ofrecen mejores tarifas.

    • La ciudad es muy caminable, así que aunque no estés en pleno centro, todo está relativamente cerca.

    • Ojo con el impuesto turístico, que se paga aparte en la mayoría de alojamientos (normalmente en efectivo). Fíjate bien al reservar.

Florencia es una ciudad que se disfruta mucho paseando, así que elijas donde elijas, seguro que terminas encantado.

Cómo ir del aeropuerto de Florencia al centro 

Cómo ir del aeropuerto de Florencia al centro 

El aeropuerto de Florencia (Aeropuerto Amerigo Vespucci o también conocido como aeropuerto de Peretola) está muy cerca del centro de la ciudad. De hecho, es uno de los aeropuertos más céntricos de Italia, lo que hace que moverse hasta tu alojamiento sea bastante fácil y rápido. Aunque no hay muchas opciones, las que hay funcionan bien y no tardarás mucho en llegar.

Tranvía (línea T2)

La forma más sencilla y económica para ir del aeropuerto de Florencia al centro es el tranvía de la línea T2. Sale justo delante de la terminal de llegadas y conecta directamente con la estación Santa Maria Novella, en pleno centro de la ciudad. Es una opción ideal si no llevás mucho equipaje y querés evitar taxis o traslados privados.

El tranvía funciona desde primera hora de la mañana hasta medianoche, y pasa con bastante frecuencia. Los billetes se pueden comprar en las máquinas de la parada y cuestan solo 1,70 €. En unos 20 minutos estarás en el centro, así que es cómodo, barato y rápido.

Precio: 1,70 € por persona
Tiempo aproximado: 20 minutos
Frecuencia: cada 5-10 minutos
Horarios: 5:00 h a 00:30 h

Taxi

Nada más salir del aeropuerto encontrarás la parada de taxis oficiales, perfectamente señalizada. Aunque no es la opción más barata, es la más cómoda si llevás mucho equipaje o simplemente preferís llegar sin preocuparte por nada.

El trayecto tiene una tarifa fija de 22 € hasta el centro de Florencia, con equipaje incluido y un máximo de 4 personas. También hay recargos por trayectos nocturnos o en festivo, pero en general el precio se mantiene bastante estable.

Precio: 22 € por trayecto (hasta 4 personas)
Tiempo aproximado: 15-20 minutos
Frecuencia: bajo demanda
Horarios: 24 h

Traslado privado

Si prefieres tener todo organizado de antemano, también se puede reservar un traslado privado desde el aeropuerto hasta tu alojamiento en Florencia. Es una opción más cara que el taxi, pero te esperan con un cartel a tu llegada, y no tenés que preocuparte por nada, incluso si tu vuelo se retrasa.

Ideal si llegás de noche, si viajás en grupo o si querés empezar el viaje con total comodidad. El precio suele ser de unos 40-45 € por coche.

Precio: desde 40 € por vehículo
Tiempo aproximado: 15-20 minutos
Frecuencia: bajo reserva
Horarios: 24 h

Curiosidades de Florencia que te harán ver la ciudad con otros ojos

Curiosidades de Florencia que te harán ver la ciudad con otros ojos

Florencia es una de esas ciudades que parece sacada de un cuadro. Cuna del Renacimiento, llena de arte, historia y pasta rica. Pero lo que no todo el mundo sabe es que, más allá de los museos y las vistas desde el Ponte Vecchio, esconde curiosidades súper interesantes. Detalles que a veces ni los propios florentinos tienen del todo claros, pero que hacen que te enamores aún más de esta ciudad.

Después de unos días recorriéndola a pie (y con mucho helado de por medio), nos dimos cuenta de que Florencia es mucho más que la cúpula de Brunelleschi o la Galería Uffizi. Por eso, aquí te dejamos algunas de las curiosidades más sorprendentes de Florencia, perfectas para mirar la ciudad con una sonrisa (y sorprender a tus compis de viaje).

La cúpula de Santa Maria del Fiore… ¡no tiene andamios por dentro!

La cúpula del Duomo de Florencia es una de las más grandes del mundo, pero lo más increíble es cómo se construyó. El arquitecto Filippo Brunelleschi ideó un sistema totalmente innovador para la época: construyó dos cúpulas concéntricas, una dentro de otra, sin usar andamios internos.

La técnica fue tan revolucionaria que durante siglos nadie entendía cómo lo había hecho. Incluso hoy, muchos arquitectos se siguen quedando con la boca abierta. Y lo mejor: puedes subir entre las dos cúpulas y ver cómo está todo encajado. Una obra de ingeniería que parece magia.

El David de Miguel Ángel no es el original (al menos el que ves en la calle)

Cuando llegas a la Piazza della Signoria, lo primero que ves es una imponente estatua del David de Miguel Ángel. Pero… sorpresa: no es el original. La que está ahí fuera es una réplica, colocada en 1910 para proteger la escultura verdadera.

El David original está guardado y bien custodiado en la Galería de la Academia, donde se puede ver en todo su esplendor, con detalles que impresionan desde cualquier ángulo. Así que si quieres ver el auténtico, toca pagar entrada, pero vale totalmente la pena.

El Ponte Vecchio fue el único puente que no destruyeron en la Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas alemanas destruyeron todos los puentes de Florencia antes de retirarse… menos uno: el Ponte Vecchio. Y no fue por casualidad.

Según cuentan los historiadores, fue una orden directa de un oficial alemán que, impresionado por la belleza del puente, decidió desobedecer las órdenes de destruirlo. Gracias a él, hoy podemos seguir cruzando este lugar tan especial, lleno de joyerías tradicionales y con un ambiente único.

De hecho, si paseas por el puente, verás una pequeña placa en su honor, justo al inicio de uno de los laterales. Está escrita en italiano y es fácil que pase desapercibida si no la buscas, pero es uno de esos pequeños gestos que nos recuerdan que a veces una sola decisión puede salvar siglos de historia.

En Florencia está el pasadizo secreto de los Médici

Florencia fue gobernada durante años por la familia Médici, que no se fiaban mucho de andar entre la gente como si nada. Por eso mandaron construir el Corridoio Vasariano, un pasadizo secreto elevado que va desde el Palacio Vecchio hasta el Palacio Pitti, pasando por encima del Ponte Vecchio.

Este corredor les permitía cruzar la ciudad sin mezclarse con el pueblo, sobre todo en momentos de tensión política. Hoy en día se puede visitar en visitas especiales, y es una pasada ver Florencia desde ahí arriba, sabiendo que estás caminando por donde caminaban los poderosos en la sombra.

Florencia fue capital de Italia (aunque nadie se acuerde)

Antes de que Roma se convirtiera en la capital definitiva, Florencia fue la capital de Italia entre 1865 y 1871. Durante esos años, se construyeron grandes avenidas al estilo parisino, derribando partes del casco medieval para «modernizar» la ciudad.

Por eso hay zonas de Florencia que no se parecen al resto: son fruto de esa época breve pero importante. Una parte de su historia que suele pasar desapercibida.

Hay una cabeza esculpida en la fachada del Duomo

Uno de esos detalles que casi nadie ve: en una esquina de la Catedral de Santa Maria del Fiore, justo al lado del campanario, hay una cabeza esculpida en la piedra, mirando con gesto raro.

La leyenda dice que es la cara de un trabajador que molestaba todo el tiempo al escultor que estaba decorando esa parte. Como venganza, el artista talló su cara en la pared para que quedara ahí para siempre, mirando la catedral sin poder entrar. Un pequeño guiño escondido en uno de los templos más impresionantes de Italia.

La farmacia más antigua del mundo sigue abierta en Florencia

En Florencia está la Officina Profumo-Farmaceutica di Santa Maria Novella, fundada en el año 1221 por monjes dominicos. Es considerada la farmacia más antigua del mundo aún en funcionamiento.

Entrar allí es como entrar en un palacio: columnas, techos pintados y olor a hierbas y perfumes naturales. Hoy venden perfumes, jabones y cosméticos que siguen recetas antiguas. Si buscas un souvenir diferente, este sitio es una joya escondida. Y huele increíble.

La primera ópera de la historia se estrenó en Florencia

La ópera nació aquí. En 1598 se presentó en Florencia la primera obra que combinaba música, poesía y teatro como lo entendemos hoy: se llamaba “Dafne”, y aunque no se conserva la música, marcó el inicio de un género que luego conquistaría Europa entera.

Así que si alguna vez vas a la ópera, piensa que todo empezó en una sala noble de esta ciudad. Una más de esas cosas por las que Florencia es mucho más que museos y fotos bonitas.

Un rayo cayó sobre la cúpula… y dejó su huella en el suelo

Justo en la Piazza del Duomo, delante de la Catedral de Santa Maria del Fiore, hay un discreto trozo de mármol blanco redondo incrustado en el suelo. A simple vista parece una piedra más… pero no lo es.

Ese círculo marca el punto exacto donde cayó un trozo de la cúpula de Brunelleschi cuando fue alcanzada por un rayo en el año 1600. La piedra se desprendió y se estrelló contra el suelo de la plaza, dejando una marca histórica que los florentinos decidieron señalar para siempre.

Así que si paseas por allí, fíjate bien en el suelo, justo frente a la entrada principal del Duomo. Estás viendo la huella de un rayo que cayó hace más de 400 años. Y no, no pasa nada por pisarlo… ¡aunque algunos locales prefieren rodearlo por si acaso!

El “buchette del vino”: ventanitas por donde te servían vino como si fuera un drive-thru

Repartidas por el casco histórico de Florencia hay unas pequeñas ventanitas de piedra, del tamaño de una botella. Se llaman “buchette del vino”, y en los siglos XVI y XVII los nobles las usaban para vender vino directamente desde sus palacios.

Tú ibas, tocabas la campanita, pagabas y te pasaban la copa o botella por ahí. Durante la pandemia en 2020 incluso algunas se volvieron a usar para servir café o gelato sin contacto. Una costumbre renacentista con versión moderna.

El reloj de la Catedral gira al revés

Sí, has leído bien. Si miras hacia arriba en el interior del Duomo, verás un reloj con una sola aguja pintado por Paolo Uccello en el siglo XV. Pero lo curioso es que funciona al revés: las horas van de derecha a izquierda, siguiendo la forma antigua de medir el tiempo solar.

Todavía funciona, y marca el tiempo litúrgico (empieza el día al atardecer). Es uno de los pocos relojes así que aún están activos en el mundo. La mayoría de la gente entra, mira hacia la cúpula… ¡y ni se da cuenta de esta joya colgada sobre sus cabezas!

Ventanas del vino en Florencia: historia, curiosidades y dónde encontrarlas

Ventanas del vino en Florencia: historia, curiosidades y dónde encontrarlas

Florencia es una ciudad de Italia llena de arte, historia y detalles que muchas veces pasan desapercibidos. Entre sus calles empedradas y palacios renacentistas se esconden unas pequeñas aberturas que, a primera vista, podrían parecer simples decoraciones o elementos arquitectónicos sin importancia. Sin embargo, estas diminutas puertas incrustadas en los muros tienen una historia fascinante: son las buchette del vino, o ventanas del vino.

Qué son las ventanas del vino

Las buchette del vino son pequeñas aberturas arqueadas, generalmente de unos 30 por 20 centímetros, ubicadas en las fachadas de antiguos palacios florentinos. Durante los siglos XVI y XVII, las familias nobles que producían vino utilizaban estas ventanitas para venderlo directamente al público, sin necesidad de intermediarios.

A través de ellas, los ciudadanos podían comprar vino a granel, llevando su propia botella o recipiente. La operación se realizaba sin necesidad de entrar en la propiedad y, en muchos casos, sin contacto físico directo con quien servía el vino desde el interior.

Este sistema permitía a las familias evitar el pago de impuestos al no pasar por las tabernas tradicionales. Era una forma de venta directa al consumidor, práctica y muy ingeniosa para la época.

Un poco de historia

Estas ventanas aparecieron en el siglo XVI, en plena época de esplendor de Florencia. Las familias más ricas —como los Antinori o los Frescobaldi— producían su propio vino y encontraron esta forma práctica y rentable de venderlo.

Pero lo más curioso es que estas ventanitas se convirtieron también en una medida sanitaria durante momentos complicados, como las epidemias de peste. ¿Cómo vendes algo sin tocar a nadie? Pues con una ventana del vino. La gente dejaba su dinero en una bandejita de metal o en una especie de cucharón largo, y desde dentro les llenaban la botella. Cero contacto.

Aunque con el paso del tiempo muchas se cerraron o cayeron en el olvido, todavía se conservan más de 150 repartidas por toda la ciudad.

Qué ha sido de ellas

Durante el siglo XX, muchas de estas ventanas fueron selladas, olvidadas o simplemente pasaron desapercibidas. Sin embargo, más de 150 siguen visibles hoy en día en distintos puntos de la ciudad, especialmente en el centro histórico. Algunas están bien conservadas, con sus marcos de piedra originales e incluso inscripciones con fechas o nombres de las familias que las utilizaban.

En los últimos años, y gracias al trabajo de asociaciones locales como la Associazione Buchette del Vino, se ha iniciado un proceso de catalogación y recuperación de estas estructuras. El interés por este patrimonio florentino ha crecido, no solo por su valor histórico, sino también por su carácter único y pintoresco.

Dónde encontrarlas

No es necesario alejarse del centro de Florencia para ver algunas de las ventanas del vino más representativas. Aquí tienes algunas direcciones donde podrás observarlas:

    • Piazza degli Antinori, 3: Una de las más conocidas, perteneciente a la familia Antinori, una de las más importantes en la historia vinícola toscana.
    • Via del Giglio, 13: Esta ventana fue reactivada recientemente y sirve bebidas por la abertura original.
    • Borgo degli Albizi, 22: Un buen ejemplo de ventana conservada en una calle muy céntrica.
    • Via delle Belle Donne, 2: Situada junto a una trattoria, esta ventana ha sido restaurada y conserva sus elementos originales.

Si te interesa ver más, puedes consultar el mapa interactivo en buchettedelvino.org, donde se recopilan muchas de las que todavía existen en Florencia, así como información sobre su historia y estado actual.

Cómo pedir una copa

Aunque muchas de las buchette permanecen cerradas o son únicamente elementos decorativos, algunas han vuelto a funcionar, adaptadas a los tiempos modernos. 

El procedimiento es muy sencillo:

    1. Busca una ventana activa: No todas están en uso. Las más conocidas y operativas suelen estar marcadas con carteles o menús cerca de la propia ventana. Por ejemplo, el bar Babae (en Via Santo Spirito, 21R) es uno de los más populares en utilizar su buchetta activamente. 
    2. Haz tu pedido desde fuera: Te colocas frente a la ventanita, y desde el otro lado alguien te atiende. A veces hay un pequeño timbre, o simplemente esperan a que te acerques. 
    3. Recibe tu copa: El vino o bebida te lo entregan directamente por la abertura, muchas veces en copas elegantes o vasos reutilizables, manteniendo el toque tradicional con un servicio cuidado. 
    4. Paga en el momento: El pago suele hacerse en efectivo o con datáfono, como en cualquier bar normal. Todo el proceso se realiza desde el exterior.

Los precios varían según el establecimiento. Hemos visto copas de vino desde unos 7 € hasta 12 €, dependiendo del tipo de vino y del local. En general, no es la opción más económica para tomar una copa en Florencia, pero sí una de las más originales.

Cómo ir de Roma a Florencia

Cómo ir de Roma a Florencia

Ir de Roma a Florencia es muy fácil, y tenés varias opciones según tu presupuesto, el tiempo que quieras invertir en el trayecto y el tipo de experiencia que busques. Ambas ciudades están muy bien conectadas, así que podés ir y volver en el mismo día si te organizás bien, aunque lo ideal es quedarse al menos una noche para disfrutarla con calma.

Tren

Ir de Roma a Florencia en tren es la opción más rápida y práctica. Tenés dos tipos de trenes: los de alta velocidad, ideales si querés llegar rápido y sin complicaciones, y los regionales, más lentos pero más baratos.

Tren de alta velocidad

Los trenes de alta velocidad como Frecciarossa o Italo salen desde la estación de Roma Termini y llegan a Florencia Santa Maria Novella, en pleno centro. En poco más de una hora estarás allí, sin necesidad de traslados extra. Suelen salir trenes cada 15 o 30 minutos durante el día, así que podés elegir el horario que mejor te venga.

Las dos compañías más conocidas que operan este trayecto son Frecciarossa (Trenitalia) y Italo Treno. Ambas ofrecen un servicio muy similar en cuanto a duración, horarios y comodidad, aunque a veces hay pequeñas diferencias en el precio según promociones. Lo ideal es comparar en sus páginas web o usar buscadores como Trainline o Omio para ver todas las opciones juntas y conseguir los mejores precios.

Si comprás con antelación, podés encontrar billetes desde 15 €. Eso sí, cuanto más cerca del día del viaje, más suben los precios.

Precio: desde 15 € (con antelación)
Tiempo aproximado: 1 h 30 min
Frecuencia: cada 15-30 minutos
Horarios: desde las 6:00 h hasta las 21:00 h, aprox.

Tren Regional

También podés viajar de Roma a Florencia en tren regional, una opción más lenta pero también más barata. Estos trenes no son directos, hacen muchas paradas y suelen tardar entre 3 y 4 horas, dependiendo de la ruta y las combinaciones. No es la mejor opción si tenés poco tiempo, pero puede servir si viajás con presupuesto ajustado o si querés hacer alguna parada intermedia.

Las principales líneas de tren regional que conectan Roma con Florencia son:

  • Tren regional Roma – Florencia (vía Chiusi): Esta es la opción más habitual si querés hacer el trayecto solo con trenes regionales. El tren sale de Roma Termini o Roma Tiburtina, pasa por ciudades como Orte, Chiusi-Chianciano Terme y Arezzo, y llega a Florencia Campo di Marte o Santa Maria Novella. 
  • Tren regional con combinación en Chiusi o Arezzo: En algunos casos, tendrás que hacer un cambio de tren en Chiusi o Arezzo, dependiendo del horario que elijas. Es importante fijarse bien en las conexiones y el tiempo de espera entre un tren y otro.

Los billetes para estos trenes no tienen asiento reservado, así que simplemente se puede subir al tren con un billete válido dentro del mismo día. Se compran fácilmente en la web de Trenitalia, en las estaciones o en máquinas automáticas.

Precio: desde 10 €
Tiempo aproximado: entre 3 h y 4 h

Autobús

Otra opción más económica, aunque bastante más lenta, es ir en autobús. Varias compañías como Flixbus o MarinoBus hacen este recorrido todos los días, y aunque el viaje dura entre 3 y 4 horas, los precios pueden ser muy bajos, sobre todo si reservás con tiempo. Ideal si no tenés prisa y querés ahorrar.

Los autobuses suelen salir desde Roma Tiburtina y llegan a Florencia Villa Costanza o Piazzale Montelungo, ambas bien conectadas con el centro.

En nuestro caso, nosotros cogimos un Flixbus por 12 € y llegamos a Villa Costanza, donde hay una parada de tranvía directo al centro de Florencia. El billete cuesta solo 1,70 € por persona y en 15 minutos estás en pleno centro.

Precio: desde 5-15 €
Tiempo aproximado: 3 a 4 horas
Frecuencia: varias salidas al día
Horarios: desde primera hora hasta la noche

Coche

Si prefieres moverte a tu aire, otra opción es alquilar un coche y hacer el trayecto por carretera. El camino es bastante sencillo y está bien indicado. Eso sí, tené en cuenta los peajes y el coste del combustible. También hay que tener cuidado al entrar en Florencia, ya que el centro tiene zona de tráfico limitado (ZTL), donde no se puede circular sin permiso.

Conducir puede ser una buena idea si querés parar por el camino en lugares como Orvieto, Montepulciano o Siena, y convertir el trayecto en una pequeña ruta por la Toscana.

Precio: variable (alquiler, gasolina, peajes)
Tiempo aproximado: 3 horas

Qué ver y hacer en Roma: 21 imprescindibles + 10 extra

Qué ver y hacer en Roma: 21 imprescindibles + 10 extra

Roma es una ciudad que te deja con la boca abierta. Vayas donde vayas, siempre hay algo antiguo, bonito o interesante que mirar. Es como un museo al aire libre, pero también tiene vida de barrio, comida increíble y rincones con mucho encanto.


Si es tu primera vez, seguro que te enamoras. Y si ya has estado, seguro que quieres volver.
En este artículo te contamos qué ver y hacer en Roma, con los sitios más importantes, consejos útiles y algunos datos curiosos.

El Coliseo

No hay Roma sin Coliseo. El Coliseo es el lugar más famoso de Roma y uno de los más conocidos del mundo. Fue construido en el año 80 d.C. y es el anfiteatro más grande que se construyó en la época del Imperio Romano. Aquí se hacían espectáculos públicos como peleas de gladiadores, luchas con animales e incluso recreaciones de batallas navales. ¡Sí, llegaron a llenarlo de agua para simular batallas en barcos! Llegó a tener sitio para más de 50.000 personas, como un estadio de fútbol actual.

Por dentro es impresionante. Puedes caminar por las gradas, mirar hacia abajo donde estaban los túneles subterráneos y pensar en cómo sería estar allí hace 2.000 años.

Precio: 18€ (incluye el Foro y el Palatino)
Página web oficial: https://colosseo.it/es/horarios-y-entradas/
Horario: Abierto todos los días de 9:00 a 19:00 (última entrada a las 18:00)
Ubicación: Piazza del Colosseo, 1, 00184 Roma

Foro Romano y Monte Palatino

Al lado del Coliseo está el Foro Romano, que era como el centro de Roma hace más de 2.000 años. Aquí se hacían reuniones, juicios, celebraciones religiosas y muchas otras cosas importantes. Hoy en día quedan solo las ruinas, aunque algunos edificios siguen en buen estado.

Hay columnas, templos, arcos y caminos antiguos. Lo mejor es subir al Monte Palatino, una colina con vistas muy bonitas. Se dice que fue donde Rómulo fundó Roma, según la leyenda.

Precio: Incluido con la entrada del Coliseo
Horario: Abierto todos los días de 8:30 a 19:15 (última entrada a las 18:15)
Ubicación: Via della Salara Vecchia, 5/6, 00186 Roma

El Vaticano y la Basílica de San Pedro

Una visita a Roma no está completa sin pasar por el Vaticano, el país más pequeño del mundo y uno de los lugares más especiales de la ciudad. En el centro está la Basílica de San Pedro, una de las iglesias más impresionantes del mundo.

La plaza ya impacta con sus columnas y el ambiente de peregrinos y turistas, pero lo mejor está dentro: el gran altar bajo la cúpula y la Piedad de Miguel Ángel, que verás justo al entrar.

Si quieres ver Roma desde las alturas, sube a la cúpula. Puedes hacerlo a pie o en ascensor hasta la mitad. Las vistas lo valen.

Precio: Gratis (cúpula: 8 € escaleras / 10 € con ascensor)
Página web oficial: https://www.basilicasanpietro.va/es/products/la-cupola
Horario: Abierto todos los días de 7:00 a 19:00
Ubicación: Piazza San Pietro, 00120 Città del Vaticano

Museos Vaticanos y Capilla Sixtina

Dentro del Vaticano también se encuentran los Museos Vaticanos, uno de los complejos de museos más grandes y visitados del mundo. Es una visita larga, pero muy recomendable, sobre todo si te interesa el arte, la historia o simplemente quieres ver con tus propios ojos la famosa Capilla Sixtina.

Os recomendamos reservar para ir a primerísima hora de la mañana porque podréis disfrutar del museo antes de que se llene de 40 tours por sala, y vale un montón la pena.

Si vais temprano, en la cafetería del Museo tienen packs de desayuno que no están mal de precio. Café + croissant: 3,70€.

Precio: 20€ (gratis el último domingo del mes)
Página web oficial: https://www.museivaticani.va/content/museivaticani/es.html
Horario: Abierto de lunes a sábado de 9:00 a 18:00
Ubicación: Viale Vaticano, 00165 Roma RM

Castillo Sant’Angelo

Este castillo a orillas del río Tíber tiene una historia muy curiosa. Primero fue un mausoleo para el emperador Adriano, luego una fortaleza, después una residencia papal y hasta una prisión. Hoy en día es un museo y uno de los mejores miradores de la ciudad.

Desde lo alto hay unas vistas preciosas del Vaticano, del río y de buena parte de Roma. Además, el camino hasta allí, cruzando el Puente de Sant’Angelo, es muy bonito, con estatuas de ángeles a ambos lados.

Precio: 21,20€ / precios especiales a niños y jovenes hasta 25 años
Página web oficial: https://castelsantangelo.beniculturali.it/
Horario: Abierto de martes a domingo de 9:00 a 19:30
Ubicación: Lungotevere Castello, 50, 00193 Roma

Fontana di Trevi

La Fontana di Trevi no solo es la fuente más bonita de Roma, también es una de las más grandes y espectaculares del mundo. Ocupa toda una fachada de un edificio, y su diseño es impresionante. Fue construida en el siglo XVIII y representa al dios del mar, Neptuno, saliendo del agua en una carroza con forma de concha, tirada por caballos marinos. A los lados, hay figuras que simbolizan la abundancia y la salud.

La tradición dice que si lanzas una moneda de espaldas, volverás a Roma. Si tiras dos, encontrarás el amor, y si tiras tres, te casarás. Se calcula que cada día se recogen más de 3.000 euros en monedas, que se destinan a ayudar a personas sin hogar.

Ahora hay que tener en cuenta que han puesto un control de acceso con vallas, activo cada día de 9 a 21 h. Eso quiere decir que a partir de las 22 h se puede acceder libremente, como antes. Recomendamos ir a esa hora para verla iluminada y sin tanta gente.

Precio: Gratis
Horario: Abierta todo el día y toda la noche
Ubicación: Piazza di Trevi, 00187 Roma

Panteón de Agripa

Este templo convertido en iglesia es una de las maravillas arquitectónicas del mundo. El Panteón de Agripa fue construido hace casi 2.000 años y aún hoy su enorme cúpula sigue siendo la más grande del mundo hecha en hormigón sin refuerzo.

En el centro hay un óculo por donde entra la luz natural… y también la lluvia. Pero no te preocupes, el suelo tiene un sistema de drenaje para que no se inunde. Es una pasada verlo en acción si te toca un día gris.

Dentro descansan figuras importantes como Rafael, el famoso pintor del Renacimiento, y varios reyes italianos.

Precio: 5€ – Gratis el primer domingo del mes
Página web oficial: https://www.pantheonroma.com/visit-the-pantheon/
Horario: Abierto todos los días de 9:00 a 19:00
Ubicación: Piazza della Rotonda, 00186 Roma RM

Piazza Navona

La Piazza Navona es, sin duda, una de las plazas más bonitas y con más ambiente de Roma. Su forma alargada no es casualidad: se construyó sobre un antiguo estadio romano, y todavía conserva ese aire especial. Hoy es un lugar perfecto para tomar un helado, sentarse en una terraza o ver a los artistas callejeros.

En el centro está la Fuente de los Cuatro Ríos, una obra maestra de Bernini, que representa cuatro grandes ríos: el Nilo (África), el Ganges (Asia), el Danubio (Europa) y el Río de la Plata (América).

Horario: Abierto todo el día
Ubicación: Piazza Navona, 00186 Roma RM

Barrio de Trastevere

Trastevere es uno de los barrios con más encanto de Roma. Su nombre viene del latín Trans Tiberim, que significa “al otro lado del Tíber”, ya que está justo cruzando el río desde el centro histórico. Podríamos decir que es una zona que más cumple el estereotipo que tenemos los extranjeros de Italia con calles empedradas, fachadas con plantas, farolillos, ropa tendida entre los balcones.

Lo mejor es visitarla durante la tarde o al anochecer porque se llena de vida. Hay músicos callejeros, bares con terrazas, heladerías y sobre todo muchos restaurantes. Es una de las zonas donde más variedad hay para comer bien sin gastar demasiado, con precios bastante mejores que en las zonas más céntricas.
No te pierdas la Piazza Santa Maria in Trastevere, que es el corazón del barrio. Allí está una de las iglesias más antiguas de Roma.

Haz un free tour por la ciudad

Una de las mejores formas de empezar tu visita por Roma es hacer un free tour por el centro histórico. Son recorridos a pie, guiados por expertos que te cuentan la historia de la ciudad de una forma muy entretenida. Lo mejor es que suelen ser en español, así que entiendes todo perfectamente. Además del tour básico también hay tematizados para conocer diferentes zonas de la ciudad.

Monumento a Vittorio Emanuele II y Plaza Venecia

Este enorme monumento blanco es imposible de ignorar. Conocido por muchos como «la tarta nupcial» por su forma, fue construido en honor a Vittorio Emanuele II, el primer rey de la Italia unificada.

Aunque algunos dicen que no encaja con el estilo de la ciudad, lo cierto es que impone. Y lo mejor: puedes subir hasta lo más alto y disfrutar de uno de los mejores miradores de Roma, de pago, con vistas espectaculares al Coliseo y al Foro Romano.

En la base se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido, siempre custodiada, y justo al frente está la Plaza Venecia, uno de los puntos con más tráfico y movimiento de toda la ciudad.

Precio: Entrada gratuita a la base / Mirador: 12 €
Página web oficial: https://vive.cultura.gov.it/en/panoramic-terrace
Horario: Abierto todos los días de 9:30 a 19:30
Ubicación: Piazza Venezia, 00186 Roma

Museos Capitolinos

Los Museos Capitolinos son una parada obligatoria para los que disfrutan del arte y la historia. Están en la Plaza del Campidoglio, diseñada nada menos que por Miguel Ángel, y tienen el honor de ser el primer museo público del mundo.

Aquí puedes ver desde esculturas clásicas hasta pinturas del Renacimiento, pasando por piezas que cuentan la historia de Roma desde sus inicios hasta la Edad Moderna. Entre lo más famoso están la Loba Capitolina, símbolo de la ciudad, y la estatua ecuestre de Marco Aurelio.

Además, desde la terraza del museo se obtiene una de las vistas más bonitas del Foro Romano. Solo por eso, ya merece la pena entrar.

Precio: 18,50 € (puede variar según exposiciones)
Página web oficial: https://www.museicapitolini.org/es/infopage/biglietti
Horario: Abierto todos los días de 9:30 a 19:30
Ubicación: Piazza del Campidoglio, 1, 00186 Roma

Plaza de España

La Plaza de España es una de esas paradas clásicas en Roma. Lo más famoso es su gran escalinata, con 135 escalones que llevan hasta la iglesia de Trinità dei Monti. Desde arriba hay unas vistas muy bonitas del centro, sobre todo al atardecer.

En primavera la llenan de flores y en Navidad ponen un belén que le da un toque muy especial. En el centro de la plaza está la Fontana della Barcaccia, una fuente con forma de barquita medio hundida, obra del padre de Bernini.

Justo enfrente empieza la Via dei Condotti, una calle llena de tiendas elegantes y marcas de lujo. Un detalle importante: no se puede sentar en las escaleras, y suele haber policía controlando. Así que mejor hacer la foto de pie y seguir paseando.

Horario: Abierto todo el día
Ubicación: Piazza di Spagna, 00187 Roma RM

Campo de’ Fiori

Campo de’ Fiori es una de esas plazas con doble vida. Por la mañana, se llena de puestos de frutas, verduras, especias y productos locales en un mercado tradicional que, aunque hoy en día es bastante turístico, todavía conserva parte de su encanto.

Por la noche, el ambiente cambia por completo: bares y terrazas llenan la plaza y se convierte en uno de los rincones más animados para salir a tomar algo.

En el centro verás la estatua de Giordano Bruno, un filósofo que fue ejecutado aquí en el siglo XVII por sus ideas.

Horario: Abierto todo el día
Ubicación: Piazza Campo de’ Fiori, 00186 Roma

Piazza del Popolo

La Piazza del Popolo fue durante siglos una de las grandes puertas de entrada a Roma, y todavía hoy impresiona por su tamaño y su historia. En el centro verás un obelisco egipcio rodeado de fuentes y estatuas, y al fondo, dos iglesias gemelas que parecen mirarse la una a la otra.

En el pasado, esta plaza fue escenario de todo tipo de eventos: fiestas, manifestaciones… e incluso ejecuciones públicas. Hoy, por suerte, es un lugar tranquilo para pasear, sentarte un rato o simplemente disfrutar del ambiente romano.

Horario: Abierto todo el día
Ubicación: Piazza del Popolo, 00187 Roma

Basílica de Santa Maria Maggiore

La Basílica de Santa Maria Maggiore es una de las cuatro basílicas mayores de Roma y, sin duda, una de las más impresionantes. Su interior está lleno de mosaicos dorados, frescos y mármoles que hacen que cada paso dentro sea una sorpresa.

Es también una de las iglesias más antiguas dedicadas a la Virgen María, y guarda una reliquia muy especial: según la tradición, parte del pesebre donde nació Jesús. Además, su campanario es el más alto de toda la ciudad.

Precio: Gratis (algunas zonas como el museo o la cripta son de pago)
Horario: Abierto todos los días de 7:00 a 19:00
Ubicación: Piazza di Santa Maria Maggiore, 00185 Roma

Mercado de Trajano

El Mercado de Trajano es uno de esos rincones únicos de Roma que sorprenden. Muchos lo consideran el primer centro comercial de la historia, y no es para menos: se construyó en el siglo II d.C. como parte de los Foros Imperiales y llegó a tener más de 150 tiendas y oficinas organizadas en varios niveles.

Hoy se puede pasear por sus pasillos arqueológicos y visitar el museo que hay dentro, donde se cuenta cómo era la vida comercial en la antigua Roma. Hay maquetas y objetos originales que ayudan a imaginar el movimiento y el bullicio que debía haber aquí hace casi 2.000 años.

Precio: 13 € (puede variar según exposiciones)
Horario: Abierto todos los días de 9:30 a 19:30
Ubicación: Via IV Novembre, 94, 00187 Roma

Circo Máximo

El Circo Máximo fue el estadio más grande de la antigua Roma, con capacidad para más de 250.000 espectadores. Aquí se vivían auténticas batallas sobre ruedas con las famosas carreras de cuadrigas, uno de los espectáculos favoritos de los romanos.

Hoy solo queda el gran espacio alargado, pero su dimensión sigue impresionando. Es un buen sitio para hacer una pausa, tumbarte en la hierba y dejar volar la imaginación. Desde aquí también se ve muy bien el Monte Palatino, justo enfrente.

Y si te suena de algo, puede que sea por el cine: una de las escenas más famosas de la película Ben-Hur se inspiró en este lugar. Juan tenía claro que quería venir por eso… y no es para menos.

Precio: Gratis
Horario: Abierto todo el día
Ubicación: Via del Circo Massimo, 00186 Roma

Puente Umberto I

El Puente Umberto I es uno de los más bonitos y elegantes de Roma. Cruza el río Tíber y conecta el centro histórico con la zona del Vaticano, así que si vas caminando desde Piazza Navona hacia San Pedro, este es el camino perfecto.

Lo mejor son las vistas: desde aquí se ve el Castel Sant’Angelo y, justo detrás, la cúpula de San Pedro, creando una postal increíble, sobre todo al atardecer.

Precio: Gratis
Horario: Acceso libre todo el día
Ubicación: Ponte Umberto I, 00186 Roma

Teatro de Marcelo y Pórtico de Ottavia

El Teatro de Marcelo es como un Coliseo en miniatura, mucho menos conocido y con pocos turistas, lo que lo hace aún más especial. Lo empezó Julio César y lo terminó Augusto, y aunque hoy parte del edificio está integrado en construcciones modernas, todavía se distingue perfectamente su estructura original.

A solo unos pasos se encuentra el Pórtico de Ottavia, una antigua entrada monumental que daba paso a templos y bibliotecas. Hoy forma parte del gueto judío de Roma, una zona con mucho encanto donde la historia y la vida cotidiana se mezclan de forma natural.

Precio: Gratis (visita exterior)
Horario: Abierto todo el día
Ubicación: Via del Teatro di Marcello, 00186 Roma

Templo de Adriano

En pleno centro de Roma, a pocos pasos del Panteón, se encuentran los restos del Templo de Adriano. Aunque solo se conservan once enormes columnas de mármol, su tamaño y elegancia siguen impresionando.

El templo fue construido en honor al emperador Adriano, y hoy está integrado en un edificio moderno. No se puede visitar por dentro, pero merece la pena pararse un momento y admirarlo, sobre todo al anochecer, cuando la iluminación lo hace aún más bonito.

Precio: Gratis
Horario: Abierto todo el día
Ubicación: Piazza di Pietra, 00186 Roma

Excursiones desde Roma

Muchas personas aprovechan su estancia en Roma para hacer excursiones de un día a lugares cercanos. Una de las más populares es la visita a Pompeya, ideal para descubrir las ruinas de la ciudad enterrada por el Vesubio.

También puedes hacer una escapada a Florencia y Pisa en el mismo día y ver lo más famoso del norte de Italia sin complicaciones. Si te apetece algo más tranquilo, hay excursiones a pueblos cercanos como Tivoli, Orvieto o Castel Gandolfo, perfectos para disfrutar de paisajes, historia y buena comida.

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Otros lugares para visitar

Jardín de los Naranjos

El Jardín de los Naranjos es uno de esos rincones tranquilos y con encanto que hay que conocer en Roma. Está en lo alto de la colina del Aventino y, como su nombre indica, está lleno de naranjos que perfuman el ambiente.

Desde su mirador se disfruta de una de las mejores vistas de la ciudad, con la cúpula de San Pedro destacando en el horizonte. Es un lugar perfecto para sentarte en un banco, descansar y dejarte llevar por la calma, sobre todo al atardecer.

Muy cerca también está la famosa cerradura del Aventino, por si quieres seguir la ruta con un toque curioso.

Precio: Gratis
Horario: Abierto todos los días de 7:00 a 21:00 (verano hasta las 22:00)
Ubicación: Piazza Pietro D’Illiria, 00153 Roma

Terraza del Gianicolo

Aunque no forma parte de las siete colinas clásicas de Roma, el Gianicolo tiene una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Desde su terraza se ven cúpulas, torres y tejados hasta el horizonte, ideal para sacar fotos o simplemente disfrutar del paisaje.

Cada día a las 12:00 en punto suena un cañonazo simbólico, una tradición que se mantiene desde 1847. Además, la zona está llena de estatuas, fuentes y caminos para pasear con calma. Si te gusta andar, puedes subir desde Trastevere y hacer una ruta al aire libre muy agradable.

Precio: Gratis
Horario: Abierto todo el día
Ubicación: Piazzale Giuseppe Garibaldi, 00165 Roma

Cerradura del Aventino

Uno de los secretos mejor guardados de Roma se esconde en una cerradura. En la Piazza dei Cavalieri di Malta, en lo alto del Aventino, hay una puerta verde que a simple vista no llama mucho la atención… hasta que miras por la cerradura.

Lo que verás te va a sorprender: la cúpula de San Pedro, perfectamente enmarcada por un pasillo de árboles. Es una vista única, casi mágica, y uno de esos rincones que pocos conocen si no se lo cuentan.

No hay carteles ni indicaciones, pero suele haber una pequeña fila de curiosos esperando su turno para mirar. Un momento rápido, pero muy especial.

Precio: Gratis
Horario: Acceso exterior siempre abierto
Ubicación: Piazza dei Cavalieri di Malta, 3, 00153 Roma

Termas de Caracalla

Las Termas de Caracalla fueron uno de los mayores complejos termales del Imperio romano. Inauguradas en el año 216 d.C., podían recibir hasta 1.600 personas a la vez. Aunque hoy solo quedan ruinas, su tamaño y estructura impresionan y te permiten imaginar lo grandiosas que fueron en su época.

En verano, algunas zonas se transforman en escenarios para óperas y conciertos, lo que hace la visita aún más especial si te coincide.

Termas de Caracalla
Precio: 8 € (reducida 2 €, gratis menores de 18)
Página web oficial: https://soprintendenzaspecialeroma.it/schede/terme-di-caracalla-eng_3010/
Horario: Abierto de martes a domingo de 9:00 a 18:30
Ubicación: Viale delle Terme di Caracalla, 00153 Roma

Vía Apia

La Vía Apia es una de las calzadas romanas más antiguas y mejor conservadas. Fue construida en el siglo IV a.C. y aún hoy puedes caminar (o pedalear) sobre sus piedras originales, rodeado de historia y naturaleza.

A lo largo del camino verás mausoleos, ruinas, acueductos y catacumbas. Es una ruta perfecta para pasar una mañana diferente, alquilar una bici y descubrir un lado de Roma que muchos turistas se pierden… pero que vale muchísimo la pena.

Precio: Gratis (excepto acceso a catacumbas o monumentos)
Horario: Abierta todo el día
Ubicación: Via Appia Antica, Roma

Catacumbas de San Calixto

En plena Vía Apia se encuentran las Catacumbas de San Calixto, uno de los cementerios subterráneos más importantes de la antigua Roma. Aquí fueron enterrados miles de cristianos, incluidos varios papas de los primeros siglos.

La visita se hace con guía obligatoria, y te lleva por túneles llenos de historia, símbolos y leyendas. Es una experiencia diferente, algo más misteriosa y reflexiva, que muestra una cara menos conocida pero muy interesante de la ciudad.

Precio: 10 € (incluye visita guiada)
Página web oficial: https://www.catacombesancallisto.it/es/index.php
Horario: Abierto de jueves a martes de 9:00 a 12:00 y de 14:00 a 17:00
Ubicación: Via Appia Antica, 110/126, 00179 Roma

Bocca della Verità

La Bocca della Verità es uno de esos lugares curiosos que mezclan leyenda, historia y cine. Es una antigua máscara de mármol con forma de rostro, situada en el pórtico de la iglesia de Santa Maria in Cosmedin.

La tradición dice que si metes la mano y has dicho una mentira, la Bocca te la morderá. Se hizo famosa gracias a la película Vacaciones en Roma, con Audrey Hepburn y Gregory Peck, y desde entonces se ha vuelto una parada clásica.

Suele haber fila, pero la visita es rápida y muy divertida, sobre todo si vas en pareja o con niños.

Precio: Gratis (se agradece un donativo para entrar a la iglesia)
Horario: Abierto todos los días de 9:30 a 17:50
Ubicación: Piazza della Bocca della Verità, 18, 00186 Roma

Galería Spada

La Galería Spada es una de esas joyas escondidas de Roma que suelen pasar desapercibidas. Está en un palacio del siglo XVI y guarda una pequeña pero valiosa colección de pintura italiana y europea, con obras de artistas como Guido Reni, Artemisia Gentileschi o Tiziano.

Lo más sorprendente del lugar es la famosa perspectiva forzada de Borromini: una galería que parece larguísima, pero en realidad solo mide unos pocos metros. Un truco visual que deja a todos con la boca abierta.

Precio: 5 € (reducida 2 €)
Página web oficial: https://galleriaspada.cultura.gov.it/es/billetes-e-informacion/
Horario: Abierto de martes a domingo de 8:30 a 19:30
Ubicación: Piazza Capo di Ferro, 13, 00186 Roma

Villa Borghese

Villa Borghese es uno de los parques más bonitos y agradables de Roma. Un gran espacio verde ideal para pasear, hacer picnic, alquilar una bici o remar en su pequeño lago. Es el lugar perfecto para desconectar un rato del bullicio de la ciudad.

Dentro del parque se encuentra la Galería Borghese, uno de los museos más importantes de Roma, con obras de Caravaggio, Bernini y Rafael. La visita es con entrada limitada por horario, así que conviene reservar con antelación.

Precio: Entrada al parque gratis / Galería Borghese: 13 € (con reserva obligatoria)
Horario: Parque abierto todo el día / Galería: de martes a domingo, de 9:00 a 19:00
Ubicación: Piazzale Scipione Borghese, 5, 00197 Roma

Vicus Caprarius – La Ciudad del Agua

A pocos pasos de la Fontana di Trevi, se esconde uno de esos rincones secretos de Roma que casi nadie conoce: el Vicus Caprarius, también llamado “La Ciudad del Agua”.

Se trata de un pequeño sitio arqueológico subterráneo donde puedes ver los restos de una domus romana, canales originales del acueducto Acqua Vergine (el mismo que alimenta la fuente desde hace más de 2.000 años) y otros hallazgos que muestran cómo era la vida cotidiana en esa zona durante el Imperio.

Es una visita breve pero muy interesante, perfecta para los que quieren ver más allá de la superficie y descubrir cómo los romanos organizaban algo tan básico como el agua.

Vicus Caprarius – La Ciudad del Agua
Precio: 4 € – los fines de semana hay que hacer reserva
Página web oficial: https://www.vicuscaprarius.com/es/visitas/
Horario: Abierto de martes a domingo de 11:00 a 17:00
Ubicación: Via di San Vincenzo, 00187 Roma

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